Las obras de la Escuela Municipal Infantil de Miramadrid han finalizado y el centro educativo comenzará a prestar servicio el lunes 6 de septiembre. El alcalde y responsable de la concejalía de Obras, Pedro Antonio Mesa, hizo entrega del edificio al edil de Educación, Fructuoso José Martínez, en presencia de Santiago Molina, primer teniente de alcalde y responsable a su vez del patrimonio municipal, al que se sumará esta dotación.
Las obras, que han sido financiadas íntegramente por el Ayuntamiento de Paracuellos de Jarama sin la intervención de ninguna otra administración, han supuesto una inversión aproximada de 2,4 millones de euros.
La nueva infraestructura educativa se levanta en la finca delimitada por las calles Santiago Apóstol, Quevedo y la avenida de Valdediego. El proyecto, elaborado por el arquitecto municipal, Jesús Pascual, contempla un edificio en planta baja que acoge 16 aulas y sus servicios complementarios. Podrá dar cabida hasta 200 niños, de edades comprendidas entre los 0 y 3 años.
La Escuela cuenta con cuatro aulas para niños de 0 a 1 año, con sus cambiadores, zona de biberones, sala de cunas y zona de gateo. Existen seis aulas para niños de 1 y 2 años, que dispondrá de aseos compartidos, diferenciándose en las aulas las zonas de estar y de dormir. Se dispone también de seis aulas para niños de 2 y 3 años, con parecido planteamiento de las anteriores.
Además, la nueva Escuela Infantil cuenta con sala de usos múltiples, zonas de educadoras, administrativas y de vestuario. Cocina, oficio, despensa, lavandería, cuartos de caldera, basuras y mantenimiento.
La escuela se complementa con un patio separado para los niños de 0-1 años del resto. Los patios de los mayores contarán con zona de juegos y de psicomotricidad gruesa.
En total la superficie construida es de 2.040,77 metros cuadrados, sobre una parcela de 4.572,95 metros cuadrados.
Con la ejecución y puesta en funcionamiento de esta instalación se pretende reducir totalmente las listas de espera para el acceso a las escuelas infantiles públicas, siendo una buena medida para el fomento de la conciliación entre la vida familiar y laboral de los vecinos. El nuevo edificio acogerá también a los alumnos y el personal de la antigua escuela infantil de la calle Ajalvir.